Skip to content

Reflexionando acerca de valores y compromiso.

2010/02/19

Andando por la calle me he topado con un compañero de mi promoción, de los que somos llamados Generación XY.

La conversación con esta persona – centrada en la desmotivación, la pérdida de incentivos, la baja aportación de valor a pesar de sus capacidades / potencial y su bajo grado de rendimiento – me ha hecho reflexionar acerca de varios temas que venía rumiando hace ya algún tiempo en cuanto a cómo es entendido el compromiso de los jóvenes con las organizaciones.

La verdad es que en varios foros / seminarios / conferencias me he podido encontrar que se comenta que nuestra generación es, en general, “poco comprometida”, que vivimos de la herencia de infancias y adolescencias acomodadas y que eso no trae otra cosa que la búsqueda del mínimo esfuerzo y en consecuencia, un bajo nivel de compromiso profesional.

Lo acepto. De acuerdo; tal vez no hayamos tenido que vivir la posguerra, ni el franquismo, ni el hambre. Pero esto nos debe hacer pensar. En cada época subyacen unos valores condicionados por el entorno; en el momento actual, los valores también han cambiado; están cambiando continuamente. Y ése es el ejercicio de reflexión que deben hacer las organizaciones porque, podemos seguir con el sistema actual y pretender que las organizaciones se adapten a las nuevas generaciones y por tanto, a sus valores o podemos crear organizaciones flexibles, que se adapten a estas nuevas condiciones. Sin duda, éstas últimas triunfarán en el siglo XXI al ser capaces de entender la realidad y la demanda de las personas, las que “se supone” son consideradas el activo más importante.

El modelo de organización clásica taylorista, de adaptación de la persona a la organización – más bien de asimilación -, o me adapto o “debo largarme para ser coherente con mis valores” ha provocado que personas como la referida pierdan el gusto por lo que hacen, lo que provoca falta de ilusión y, en consecuencia desciende el nivel de compromiso, generando resultados mediocres en comparación con sus capacidades.

En esta línea se refuerzan hipótesis que en mi opinión no suponen más que una huida de la confrontación y el entendimiento de las claves actuales. En este sentido, conocer los valores, entenderlos, integrarlos y trabajar de este modo la cultura organizacional se vuelve un factor crítico para el mantenimiento y el éxito futuro de las organizaciones actuales.

Por cierto, nos encontramos realizando un estudio sobre cuáles son los valores que subyacen a las personas en el trabajo. Se trata de un proyecto interno que llevamos unos meses promocionando. Creemos que los resultados serán muy interesantes. Los colgaremos próximamente aquí. Si quieres participar en nuestro estudio, no dudes en completar el siguiente formulario.

-Iñigo

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: