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Roles, Clichés, curiosidades y realidades

2010/05/04

Aprovechando que estos días andamos en la oficina más ocupados de lo normal, y que en ratos muertos me encuentro aún desarrollando el segundo post de nuestra particular trilogía de Gestión del Compromiso, me gustaría aprovechar este rato para profundizar en una caracterización de roles que encontré hace unas semanas en unos apuntes del Máster de Recursos Humanos.

Veo representados a amigos, compañeros de trabajo (a ver cuántos se dan por aludidos) e incluso algunos antiguos compañeros de proyecto en mi anterior empresa. Reproducibles por los participantes en reuniones, así como en los equipos de trabajo. Me pareció muy curiosa y me gustaría hacérosla llegar. Aprovecho la ocasión para añadir algún rol adicional a la lista y enriquecerla, así que aquí van:

1.- El Eterno Preguntón

Síntomas: O bien es feliz conociendo nuestra opinión sobre todo lo que se trata, o únicamente busca entorpecer nuestra participación o nuestra exposición. En el fondo fondo intenta corroborar con nuestras opiniones si realmente apoyamos su punto de vista personal.

Trato: Deberemos tratar de reenviar sus cuestiones al grupo, hacer al resto partícipe de las continuas interrupciones. Debemos intentar no darle respuestas (al menos no de forma reiterada o continuada) ni resolver sus problemas. En todo caso, intentemos no posicionarnos ni adoptar una opinión clara que envalentone o irrite al eterno preguntón.

2.- El Querellador

Síntoma: Es la típica persona que disfruta hiriendo y machacando al de enfrente, bien con comentarios punzantes o irónicos, bien con mensajes directos. Si bien es cierto que en ocasiones tiene motivos sobrados para quejarse, parece claro que el querellador no respeta reglas ni límites.

Trato: Debemos permanecer tranquilos. Sin que sea observable debemos intentar aislarle o apartarle del grupo para que contamine lo menos posible al resto. Ante quejas reiteradas zanjad la cuestión con un “trataremos dicho tema con mucho gusto, pero en privado”. Si insiste en la confrontación intentad aducir falta de tiempo para tratar algunos temas en la reunión. Debemos escudarnos en la necesidad de obtener resultados claros de la reunión y no enzanzarnos en disputas.

3.- El Embrollón

Síntomas: Le gusta discutir. Disfruta con el simple placer de buscar las cosquillas y confrontar con cualquier temática. En ocasiones puede ser un perfil que aparece en personas que son buenas por naturaleza, pero que por lo que fuera se encuentran emocionalmente alteradas (cuestiones personales, acumulación de estrés…)

Trato: Debemos seleccionar las aportaciones positivas o lo que podamos extraer de bueno de sus intervenciones. Dado que su finalidad tampoco es negativa o nociva, podremos ser capaces de pasar a otros temas sin que esta persona continúe enquistando la reunión. Ante todo no debemos desconcentrarnos, ni salirnos del guión establecido. Intentaremos hablarle en particular y enfrentar su opinión con la opinión del grupo cuando proceda.

4.- El Obstinado

Síntomas: Es aquella persona que por definición, ignora cualquier punto de vista que no sea el suyo. No busca aprender con las aportaciones de los demás y se empeña en llevar sus argumentos al límite.

Trato: Debemos recurrir a la fuerza del grupo para alcanzar acuerdos globales. Si continúa poniendo trabas a los avances de la reunión debemos emplazarle a una reunión individual, pero mientras tanto deberá aceptar los puntos de vista de la mayoría. Debemos comportarnos con firmeza, siempre que las demandas sean descabelladas.

5.- El Sabelotodo

Síntomas: Le gusta imponer su opinión. Casualmente siempre tiene una opinión válida para cualquier casuística. Y no importa las veces que se rebatan sus argumentos con datos objetivos. Siempre entrarán en juego nuevas variables que hasta entonces desconocíamos para desbaratar nuestra opinión. Existen dos tipos de sabelotodos: Los perfectamente informados, o los charlatanes (dudo por cual de los dos optar).

Trato: Debemos contrastar y apoyar al grupo para impedir que participantes sabelotodo lo avasallen. ¿Qué opina el resto de la opinión tan interesante que ha aportado X? ¿Creéis que esto siempre es así?. De forma adicional, debemos intentar pararle los pies para que no acapare la actividad del grupo mediante cuestiones complicadas o retos (que se pase un rato pensando).

6.- El Mudo Voluntario

Síntomas: Es la persona que voluntariamente se desinteresa de todo. En esta ocasión también debemos distinguir entre dos tipos de mudos: Aquellos que se creen netamente superiores al resto de participantes para los asuntos que se están discutiendo, y aquellos que, por el contrario, se sienten infinitamente inferiores. El tratamiento será distinto con unos que con otros…

Trato: Debemos en todo caso despertar su interés, solicitar que exponga su opinión o animar para que aporte su punto de vista. Debemos, de forma disimulada y natural, indicarle que nos gustaría compartir sus experiencias, mostrando respeto a sus opiniones, y haciendo comprender al resto de personas (no de forma explícita) que nuestra intención es integrar las opiniones de todos.

7.- El tipo chic

Síntomas: Está siempre dispuesto a ayudar a todo el mundo, aunque realmente se siente totalmente seguro con sus ideas y sus puntos de vista. Muestra una seguridad apabullante en sí mismo. Se permite el lujo de estar descentrado o a otros menesteres (respondiendo a sus mensajes de la BB) porque domina de sobra los temas que se están tratando.

Trato: Debemos utilizarle frecuentemente para apoyar argumentos en las discusiones. Debemos hacer lo posible para que aporte y contribuya, porque si no lo hace, tras la reunión o a posteriori puede ser más nocivo. Démosle las gracias cuando realice aportaciones o muestre predisposición a participar con el resto. No olvides solicitar que se silencien los teléfonos al principio de la reunión (así aprovechará para enseñarnos a todos su nuevo Iphone y con suerte no lo volverá a revisar).

8.- El Charlatán

Síntomas: Habla de todo pero fuera de tiempos y fuera de contexto. Su participación es incontenible, informal y susurrante.

Trato: Debemos pararle la cuerda cuando se detenga un segundo para respirar: “Perdone X, ¿no nos estamos desviando un poco del tema?”. Si no se da por aludido podemos comenzar a mirar compulsivamente nuestro reloj de modo de que la gente se pueda dar cuenta de que nos alargamos en temas que no aportan valor al grupo.

9.- El Tímido

Síntomas: Es una persona con ideas interesantes, que puede aportar mucha riqueza al grupo, pero que está callado y le cuesta formular sus aportaciones.

Trato: Debemos hacerle preguntas fáciles, en las que no cueste expresar su opinión. Tratemos de integrarle, pero sin que se sienta excesivamente arropado. Sin resultar paternalista. Reforcemos sus contribuciones atrayendo la atención del resto sobre sus acertados comentarios (en el caso de que los realice).

10.- El Tipo de Ideas Fijas

Síntomas: Muestra manías y temas repetidos a los que recurre sin cesar. Son sin duda temas que le preocupan y que le consumen. Si se le permite lanzarse se pone a hablar de ello compulsivamente. Se muestra susceptible si para nosotros dichos temas no tienen la misma trascendencia que en su universo particular.

Trato: Aprovechemos ideas interesantes que pueda plantear. Debemos devolverle sus intervenciones con alusiones a otros temas de mayor calado. Tratemos de comprenderle y tratar con cuidado dichos temas, pues pueden herir susceptibilidades.

11.- El Hombre de los Apartes

Síntomas: Es distraído, e inconscientemente distrae a los demás. Aunque el resto de personas estén hablando de un tema que aporta valor, puede interrumpir la reunión con otros temas baladíes. Normalmente busca hacer pequeños corros o desarrolla conversaciones paralelas.

Trato: Debemos interpelarle directamente con preguntas directas y ágiles, dirigiéndonos a esta persona directamente por su nombre. Con suerte podrá darse por aludido (en cuyo caso siempre pedirá perdón antes de volver a la carga). Debemos siempre reemprender los últimos temas tratados por el grupo en global, y si es necesario solicitarle su opinión para centrarle en la discusión.

12.- El Hombre del Cuello Duro

Síntomas: Es el altivo del grupo, que trata a los demás de forma desconsiderada. En efecto, no se interesa por el grupo ni intenta siquiera integrarse con los demás. ¿Realmente es capaz de aportar algo?

Trato: No nos enfrentemos a él directamente ni hiramos su susceptibilidad. Evitemos la crítica directa hacia su postura (pues seguramente la llevaría al límite). Cuando participe y se equivoque, debemos utilizar técnicas dubitativas “Si, de acuerdo, pero…” Es sin duda un caso difícil. ¿Cómo podríamos integrarle en el grupo? Busquemos puntos en común, áreas de conversación en las que se sienta cómodo y podamos hablar de igual a igual.

¿Se os ocurre algún rol o caracterización adicional? ¿Os parece un retrato acertado? ¿Estas posiciones van rotando entre las personas, o se enquistan en determinados perfiles mermando la capacidad del grupo o la efectividad de la reunión?

– David

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7 comentarios leave one →
  1. 2010/05/04 10:29

    Buenos días:

    Yo aportaría otro perfil: “El hombre que solo escucha lo que quiere escuchar”

    Síntomas: posee una personalidad bien formada, con estudios amplios. Presume de ser un buen vendedor, un buen sociólogo, alguien docto en la materia. Impone sus posturas sutilmente haciendo ignorar las aportaciones de otras personas de menor rango, menospreciándolas indirectamente, porque tiene un ego desproporcionado que hay que saber alimentar en base a alabanza y dar siempre la razón.

    Trato: por ser alguien superior jerárquicamente (jefe,…), debes de darle la razón por 2 motivos, 1º porque es tu “deber” siendo alguien que tiene poder directo sobre ti y 2º porque si le aportas tu punto de vista, automáticamente eres alguien que le ha ofendido y eso significaría que tú desde ese momento eres “su enemigo”. Hay que tener mucho tacto porque aunque parezca afable, puede ser muy negativo para tu futuro en una empresa, por ejemplo.

    Saludos cordiales al grupo,

    José.

  2. 2010/05/04 22:26

    Jejejeje, voy a ser malo malísimo. ¿Y un servidor? ¿Está libre de culpa el acusador? ¿Como para tirar la primera piedra?

    No podemos seguir con tantas teorías, este sector se desploma. Cuando cambie el gobierno o este se vea obligado a hacer lo que tiene que hacer, a los teóricos de la deformación empresarial no nos querrán ni en pintura, primero porque somos por una parte perfectamente prescindible, y por otra porque la crisis de los valores ha estado fundamentada sólidamente en nuestros flipes (perdóneseme la expresión, pero hoy es un día para volver del País de las Maravillas y hablar claro).

    La única salida para este sector es entonar un sonoro mea culpa, salir a la palestra a hacer acto de contrición y propósito de enmienda por habernos dejado embaucar por quesos perdidos, ejecutivos al minuto, peces, millonarios instantáneos, líderes del mundo mundial en cinco minutos, tenga inteligencia emocional que la otra no vale para nada y sea más guapo que Beckham con el protolifting termonuclear. La penitencia no hace falta, la va a imponer el mercado, porque no vamos a currar en los próximos cinco años por lo menos.

    Como decía aquel: ¡Menos samba y más trabajar!

    • lamiquiz permalink*
      2010/05/06 08:19

      ¡Muy buenos días Santiago!

      Como bien apunta June en su anterior comentario, ¿cómo iba a estar libre el autor del blog de uno de estos clichés? ¡Sería ridículo pensarlo! 🙂

      En mi opinión fundamentar los por qués de la crisis de valores en la que nos hayamos de la forma que lo haces es cuanto menos, arriesgado… Sinceramente creo que si fuera por el auge de los departamentos que realmente se preocupan de la transparencia, la coherencia y la integridad de las políticas de la personas mejor nos hubiera ido.

      Corresponde a las distintas empresas separar el grano de la paja, cortar y adelgazar áreas que no aporten valor estratégico. ¿Complicado? ¿Somos todos unos farsantes? Allá cada cual, pero me enorgullezco al recordar algunos departamentos de RRHH en clientes que sinceramente, se descuernan por aportar valor al negocio y sinceramente, lo hacen desde una perspectiva estratégica.

      ¡Un saludo y gracias por visitarnos de nuevo!

  3. June permalink
    2010/05/05 20:27

    Tu eres el tipo chic sin lugar a dudas, sobre todo por lo de tu BeBé. 😉

  4. lamiquiz permalink*
    2010/05/05 21:44

    Gracias por visitarnos, José & June.

    Mi BeBé hace mucho tiempo que pasó a mejor vida… tuve que pasarme a la manzanita… 🙂
    June, ¿algún rol adicional? Efectivamente me visualizo en el chic, aunque quién sabe, seguro que es posible encajarme en alguno más…

    Recuerda que alguien nos dijo una vez… “encájame en un rol y te habrás perdido lo mejor de mi vida”

    Saludos

  5. June permalink
    2010/05/06 09:42

    David,

    Como bien sabes aportaría el rol de:
    “YO contra el mundo”, aquellos en los que su punto de vista siempre es negativo, son egocéntricos y piensan que todo el mundo es malo por naturaleza hasta que se demuestre lo contrario y la regla de acción es estar siempre a la defensiva. Es una mezcla entre el obstinado y el querellador ( que discrepo contigo, ya que considero que no es tan buena persona)
    Una de mis frases de oro es: ver la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio. El que piensa mal de los demás es porque no se fia ni de sí mismo. ¡A la hoguera!
    Qué bonito es sonreir y recibir lo mismo.
    Tendré arrugas en los mofletes, pero no en los morros ni el entrecejo. (mi abuela nunca sonreía para no tener arrugas de mayor, lógicamente es absurdo porque a día de hoy tiene las mismas, eso sí, sigue sin sonreir) 😉

    Aportaría también mi rol: “happy flower” siempre sonriendo y quitando hierro al asunto, nada es serio y todo se soluciona, por lo que no merece la pena agobiarse. Inconstante, inconsciente, siempre topiezan y no se les toma en serio por parecer juguetones.
    Cómo tratarles: seriedad, cortar rápidamente y mostrar las consecuencias del trabajo a medias, darles responsabilidades y motivarles constantemente.

    Tu Aplelito te da mucha guerra, se te van a quedar los dedos pegados.

    ¡Me gusta mucho vuestro blog! felicidades.

    Un beso

  6. 2010/05/14 18:37

    A veces es asi de sencillo, ?verdad?

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