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Chascarrillos, aparcar, y llegar a trabajar…

2010/05/25

25 de mayo. Huelga de funcionarios en Euskadi. Llegar a trabajar ha sido una odisea con la parada de los servicios públicos…  He bajado en coche y he optado por no poner el ticket de la OTA, dado que entiendo que los “Oteros” harán su correspondiente huelga. O no. El caso es que aparcar me ha recordado una anécdota curiosa de hace algún tiempo…

Hace un año y medio tuve la suerte de trabajar para un cliente de un sector que considero apasionante; el sector nuclear. Las características del sector y la tipología de centrales nucleares construidas en España ha llevado a que hoy en día toda una generación de trabajadores esté en puertas de llegar a la edad de jubilación (siempre que ZP no lo impida).  Trabajábamos con el responsable de “Desarrollo Organizativo”, una persona habituada a realizar benchmarkings con otras empresas del sector (algún día hablaremos de la envidia que me produce la total disponibilidad y proactividad de este sector a la hora de colaborar y poner en común con sus teóricos competidores buenas prácticas y referencias de todo tipo…), a realizar visitas a otras centrales para conocer y trasladar estructuras organizativas, herramientas de gestión, composición de equipos, desarrollo de proyectos de mejora etc.

En una de nuestras charlas, se detuvo en una anécdota que vivió en una de sus visitas a Suecia hace algunos años. Resulta que al llegar con su homólogo a la Central Nuclear sueca cada día, se fijaba en que esta persona, procedía a aparcar en el punto más alejado del parking con respecto a la entrada a la Central. No importaba el número de espacios que hubiera cerca de la entrada, esta persona siempre aparcaba en una zona alejada. Y el resto de coches realizaban la misma acción; iban ocupando las zonas alejadas, para progresivamente ir completándose el parking hasta llegar a los aparcamientos más cercanos a la entrada principal.

En estas se encontraba nuestro interlocutor, dubitativo y cuestionándose -gota en la frente- la razón por la que, si ante el ya de por sí tedioso proceso de control de acceso a la Central (que cuenta con distintas medidas de seguridad, al estilo de aeropuertos y no una, sino varias), los trabajadores de la central se afanaban en aparcar lo más lejos posible de la entrada. Tras varios días de reflexión procedió a preguntar a su homólogo sueco la razón por la que la gente aparcaba “de lejos a cerca“, en vez de como haría cualquier mortal, “de cerca a lejos” – ¡y el que llegue el último que arree!.

La respuesta de éste tuvo todo el sentido del mundo, y para él era de lo más coherente (nunca se lo había cuestionado): “Si nosotros, que llegamos con tiempo suficiente a la Central, aparcáramos cerca de la entrada, las personas que llegan más justas de tiempo, por la razón que fuera, se verían obligadas a aparcar mucho más lejos, generando una consecuente pérdida de tiempo adicional para llegar a la entrada. Ante esto, lo más sensato es ir aparcando según vamos llegando de forma ordenada, lo contrario sería egoísta y descortés“.

Mi conocido quedó ojiplático, absorto, incrédulo, patidifuso, y un montón de adjetivos más.

Más o menos como yo cuando me lo contó. Posteriormente me hizo pensar y dar vueltas a cuestiones de mayor calado filosófico. Y comencé a entender muchas cosas sobre nuestro país. A entender  al costumbrista literario que respondía al seudónimo de Fígaro, a comprender por qué nos pasan las cosas que nos pasan, por qué roba todo el que puede y todo lo que puede, por qué nunca veremos una dimisión en nuestro sistema político, por qué pagar en negro es un motivo de orgullo, por qué preguntar en clase cuando te asalta una duda es motivo de mofa por parte de tus compañeros…

¡Qué curioso! ¡Qué tristeza! ¡Que tenga que venir un sueco a enseñarme lo míseros que son los valores con los que he crecido!

– David

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15 comentarios leave one →
  1. 2010/05/27 18:26

    ¡Que razón tienes, David!. También se da aquello de decirle al compañero que aparque lejos por la misma razón que indicas en el post y luego, día a día, vas observando que esa misma persona que tan solidaria te pareció, ocupa la plaza más cercana incluso cuando llega la primera. Aún peor, por no compartir las plazas para asegurarse su propio aparcamiento, indica a alguien que se acaba de incorporar a la empresa que puede aparcar fuera del recinto donde hay más coches y claro está, omite decir que también pasan los municipales de vez en cuando y multan.
    Hay personas que, por no compartir, se inventan todo tipo de excusas.
    Valores, buenos valores faltan y junto con ellos, un porquito de solidaridad.

    • lamiquiz permalink*
      2010/06/01 08:24

      Bienvenida Ana, ¡gracias por pasarte y comentar!
      La verdad es que ejemplos como los que comentan también suceden… tendríamos para escribir un libro ¡y no un post! 🙂
      En línea con otros comentarios, sin quererlo y sin darnos cuenta hacemos cultura cada día, tanto con buenas acciones y buenos hábitos como con acciones egoístas e insolidarias. Y luego nos quejamos…

  2. 2010/05/28 06:42

    David, la anécdota que nos relatas es reflejo de una cultura, efectivamente, unos valores de una sociedad. Y que podemos relacionarlos con la productividad y rentabilidad en las organizaciones.
    Me ha parecido curiosa y me quedo con la idea de que la apliquemos en nuestros entornos, y pensemos cómo extrapolar la idea en sí, a otros ámbitos d nuestra vida personal y profesional ¿no os parece?.
    Viene la pregunta del cómo. Bueno, empezando por uno mismo.

    Buen día!

    Noelia

    • lamiquiz permalink*
      2010/06/01 08:19

      Buenos días Noelia, ¡gracias por pasarte!
      ¿Cómo llevar esas buenas prácticas a nuestra realidad? Estamos hablando de cambiar la cultura de un país… ¡cuanto menos complicado! Así que como bien indicas, empecemos por cambiar nosotros. Por ver qué podemos hacer más allá de echar pestes sobre los demás…
      Buen apunte…
      Un abrazo

  3. Miguel Angel Ramos permalink
    2010/05/28 06:46

    Cuanto camino nos queda por recorrer para llegar a ser Europeos …

  4. Gorka permalink
    2010/05/28 09:32

    No conocía el blog. He llegado a través del grupo de LinkedIn y me ha encantado el post!! qué lógica tan sencilla y tan rotunda. Ojalá algún día seamos capaces tener más cosas de la cultura sueca que los muebles de IKEA.

    Me gustaría destacar el detalle de la colaboración entre empresas dentro de un mismo sector que parece que pasa de refilón pero es muy bueno.

    gracias hacernos reflexionar…

    • lamiquiz permalink*
      2010/06/01 08:13

      Hola Gorka,

      Muchas gracias por pasarte por primera vez, ¿a través de qué grupo de Linekin lo has encontrado? Lo colgué en un par de ellos…
      En cuanto a la colaboración entre empresas del sector nuclear hay distintas variables que hacen que sea necesario hacerlo. Seguridad es una de ellas. También temas relacionados con la mayor o menor competitividad del sector de generación eléctrica. Aun así, buenas prácticas a tener en cuenta…

  5. Daniel Contreras permalink
    2010/05/29 01:22

    David, hace algunos años me contaron una anécdota similar y me sentí maravillado por cómo se conduce la gente en el ” primer mundo”; hoy me sorprendo con tus reflexiones y el comentaro de Ana, con los que estoy totalmente de acuerdo. Resido en Argentina…será la sangre latina?

    • lamiquiz permalink*
      2010/06/01 07:52

      Buenos días Daniel, y gracias por visitarnos ¡desde Argentina!
      Una vez más es cómico ver cómo compartimos la cultura latina entre países… Tienes razón, y la forma de conducir es otro buenísimo ejemplo de esas diferencias. Por cierto, ¿qué anécdota era?

  6. 2010/05/31 17:01

    La anécdota suena simpática. Puede que sea la razón verdadera, o puede que sea una respuesta políticamente correcta o simplemente una bromita.

    Porque habría que preguntarse qué consecuencias tendría si, en una sociedad determinada, los que llegan tarde estuviesen siempre seguros de que los buenos les habrán dejado el sitio, los vagos que los valientes harán parte del trabajo que les correspondía, los que no estudian que los estudiosos compartirán sus sueldos con ellos, los egoístas que los generosos darán en su lugar…

    También podría ser por razones de seguridad, como lo he visto en una refinería de petróleo clienta mía, en la que los coches debía aparcarse siempre de culo para facilitar una salida más rápida, y lo más cercano posible a la carretera de evacuación.

    un saludo
    Michel Henric-Coll

    • lamiquiz permalink*
      2010/06/01 07:49

      Efectivamente Michel,
      Nunca sabremos si el sueco “se echó el moco” con el español… 🙂 Tampoco creo que tuviera ningún motivo…
      Qué pena me daría una sociedad como la que describes… parece que das por hecho que tiene que haber vagos y valientes, tardones y puntuales. Precisamente lo que nos enseña el sueco es lo contrario, el pensar bien porque sí, el apostar por los demás venga lo que venga. Luego efectivamente sufriríamos a los “jetas” que se aprovecharían del sistema…
      Aun así qué ilusión me haría vivir un sistema “ingenuo” y que apuesta por el buen hacer de los demás y no en uno “pillastre” y en el que la gente busca siempre aprovecharse del de enfrente.
      Lo fomentamos cada día, con actuaciones como la del ejemplo… ¿algún ejemplo más que se nos ocurra?

  7. Jose permalink
    2010/06/01 06:08

    David, muy buena anecdota…! Y qué envidia que este tipo de comportamientos sean connaturales a la cultura en otros paises de nuestro entorno… Fijaros lo mucho que nos tienen ganado en competitividad solo por este motivo: “Hacer la vida más fácil a los que me rodean” Con la sola aplicación de este paradigma dentro de la empresa se producirían incrementos inmediatos de productividad.

    Disfrutar del día.

    • lamiquiz permalink*
      2010/06/01 07:39

      Gracias por pasarte Jose,
      Desgraciadamente ponerse piedras en el camino es una constante en muchas empresas… y muchas veces ni siquiera con el objetivo de competir, sino por puro deporte nacional.
      No es el caso del texto que nos ocupa, pero efectivamente, cuántas cosas cambiarían con personas que trabajan como piña por los objetivos grupales de los proyectos…

  8. 2010/06/01 08:04

    Michel :
    Entiendo que sea humano y latino pensar así, pero fíjate en la diferencia de enfoque. En vez de pensar en que el prójimo se va a aprovechar de mi, pensemos en como beneficiar nosotros al prójimo, confiando en que el prójimo piensa igual que nosotros.
    Si nadie da el primer paso, seguiremos todos en el hoyo. Y que conste que por instinto yo soy de los que iria a aparcar más cerca.
    Un saludo

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