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Entendiendo el compromiso… (ii)

2010/06/16

“Lo peor es educar por métodos basados en el temor, la fuerza, la autoridad, porque se destruye la sinceridad y la confianza, y sólo se consigue una falsa sumisión”

Albert Einstein

Continuamos nuestra serie de posts sobre la gestión del compromiso. En nuestro primer post trabajamos una variable clave (y rara vez puesta sobre la mesa) para entender por qué se comprometen las personas en un proyecto. Y es que muchas veces los propios dirigentes no entienden el modelo de compromiso que requiere su negocio, hablábamos de negocios “de alta complejidad” vs negocios de “baja complejidad”. A su vez, trabajábamos el perfil de capacidades de la persona y ligábamos estos dos aspectos, ejerciendo una vinculación emocional o racional, en función de ambas variables.

Hoy, y tal como avanzaba Einstein, nos gustaría trabajar la confianza, como un aspecto básico para entender por qué se comprometen las personas. La confianza es la creencia en que una persona o un grupo será capaz y deseará actuar de manera adecuada en una determinada situación y pensamientos. La confianza únicamente la refuerza las acciones. El día a día. Cada detalle. Es por ello que muchas empresas que se desviven por hablar y no actúan de forma coherente con sus buenas intenciones…

José Cabrera hablaba en su blog de la importancia de la creación espacios de confianza. Él considera que la confianza “es el lubricante social que fomenta y facilita las relaciones de interdependencia”. Sin confianza es imposible superar con éxito situaciones de incertidumbre, alcanzar el reto, cooperar. Si no confío en mi compañero, en mi organización, difícilmente podré comprometerme con nada ni con nadie.

¿Algunas pautas para convertir esa confianza en acción? ¿Cómo logramos construir espacios de confianza? ¿Cómo sentamos las bases para comprometer?

  1. Inspira: Esfuérzate por hacer ver al resto la razón de ser. ¿Saben las personas de tu organización cuales son los objetivos de su jefe? ¿Comparte sus metas y logros con su gente? ¿Les hace ver cómo su trabajo es importante para alcanzar los objetivos del equipo?
  2. Participa: Convierte a los demás en personas partícipes del reto. No aísles, integra, coopera.
  3. Comunica: Comunica de forma continua. Comunica de forma fluida y constante. Sin transparencia, sin comunicar sin tapujos la empresa se anquilosa en el rumor.
  4. Cree en las capacidades: Confía en las capacidades de los colaboradores. Tal y como se comentaba en un comentario del post anterior, la empresa debe creer en las personas para que ellas crean en el proyecto. Si no es así, ¿cómo podemos permitirnos el lujo de exigir compromiso?
  5. Implica: Haz a los demás partícipes de la visión, crea visión global. Solo es posible haciendo sentir a los demás responsables. Y esa responsabilidad únicamente puede partir de la libertad de las personas. Ellos deciden convertirse en arte y parte de los objetivos y logros del proyecto. Si no consigues implicar al resto, sino eres capaz de delegar, de compartir, de reconocer el valor de las responsabilidades asumidas por los colaboradores, ¿cómo podemos permitirnos el lujo de exigir compromiso?
  6. Construye: Preocúpate en construir relaciones. Establece dinámicas de conversación, destruye los temas tabúes, demuestra si verdaderamente las personas importan a la empresa. Si no es así, ¿cómo podemos permitirnos el lujo de exigir compromiso? Se dice que “los resultados de una organización están condicionados por los entramados de compromisos humanos que surgen de las conversaciones” -Brown & Isaacs – Si no nos relacionamos… cada uno hará la guerra por su cuenta, y como mucho se comprometerá consigo mismo. ¿Parece claro, no? Pues no crean que somos conscientes de que es necesario ponerlo en práctica…
  7. Actúa de buena fe: Las personas saben cuándo un jefe se basa en obtener sus objetivos o actúa de manera utilitarista con los demás. Es imposible que alguien se comprometa con un proyecto si ven que su jefe “utiliza”, “se aprovecha”, “vende” a su equipo. Que tus acciones demuestren bondad, y no utilitarismo es clave para lograr crear confianza. El compromiso es el resultado de el trabajo bien hecho. Trabajamos bien, de forma excelente, y nos comportamos de forma íntegra.

En el próximo post trataremos de aplicar distintos modelos de gestión del compromiso en función del “momento vital” en que se encuentre en negocio. La vida del negocio también impacta en el compromiso. Hoy, nos conformamos por recordar, una vez más, la importancia de crear espacios de confianza para sentar bases. Esperamos que os inspire alguna de ellas. ¿Se os ocurre algún ámbito personal en el que ponerlas en práctica?

– David

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2 comentarios leave one →
  1. 2010/07/06 15:47

    Demasiada información para retener, tiene que ser algo más sencillo, y sobre todo, de uno mismo, sin esperar que el jefe nos inspire el compromiso. Que vengan comprometidos de casa.

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